lunes, 12 de octubre de 2015

Golpe de Estado 1976 Argentina



 Golpe de Estado 1976


Argentina en las tinieblas

El 24 de marzo de 1976, se produjo en Argentina un golpe militar que se autodenominó Proceso de Reorganización Nacional, llevado a cabo por la Junta de Comandantes encabezada por Videla, Massera y Agosti  la cual dispuso que la Armada, el Ejército y la Fuerza Aérea conformarían a partir de ese momento el futuro gobierno.  Los ideólogos y ejecutores de la dictadura más sangrienta y cruel que tuvo Argentina a lo largo de su historia justificaron sus desmanes contra los ciudadanos a través del concepto de “Guerra”,  los militares citados en el texto “La sangre derramada” de José Pablo Feinmann, planteaban que “En una guerra mueren inocentes, en una guerra se cometen excesos”. Sin embargo, la maquinaria destructiva que puso en marcha el régimen se constituyó como la principal evidencia de que la dictadura no significó un conflicto bélico.

A partir de un análisis del texto de Feinmman se pudo determinar que en realidad el golpe del 76 implicó, en palabras del autor “El amordazamiento de toda fuerza política que pudiera darle una salida democrática a la república”.  El gobierno de facto llevó adelante un progresivo y planificado plan de instauración del terror en la sociedad a través del secuestro, tortura y asesinato de miles de ciudadanos a quienes ellos los consideraban “subversivos”.  El objetivo concreto de los militares era lograr la sumisión de todas las fuerzas democráticas, políticas, sindicales y sociales, mediante la represión para “reinstaurar el orden” sin voces disidentes.

Bajo el concepto de “Subversión”, que englobaba a las organizaciones guerrilleras, militantes de otras fuerzas políticas, así como también universitarios, intelectuales, comerciantes, entre otros,  los cabecillas y artífices de la dictadura secuestraron y torturaron personas para quebrantarlas no sólo físicamente sino también en su espíritu con el propósito de acabar con cualquier voluntad  o intensión de generar un cambio; 
a través de la excusa de la “guerra”, asesinaron e hicieron desaparecer a miles de individuos, instauraron la censura, disolvieron el Congreso y los partidos políticos, intervinieron los sindicatos y buscaron terminar con todo aquello que atentara contra el “ser nacional”. 

La magnificación de la violencia y los abusos  que los militares cometieron contra la sociedad tuvo que ver con que, desde la óptica del régimen, “subversión” era, todo lo que significara un riesgo o un ataque contra “el estilo de vida argentino”. Sin embargo, la falta de una  definición concreta sobre que significaba esa identidad nacional, implicó que, según Feinmann, subversivo “podía ser cualquier cosa”, y añadió que, el terrorismo de Estado tuvo como característica principal la “a-tipificación del delito”, es decir que no había una conciencia clara de que motivos hacían a los individuos “culpables de subversión”. Desde estos argumentos la dictadura militar sentenció a la  argentina al silencio, al temor, la hundió en una crisis que afectó todas las esferas de la ciudadanía, y la condenó  a vivir día a día con la presencia de la muerte vigilándola de cerca.  

                                                     














Marcha de familiares de personas desaparecidas durante la dictadura   

















Emilio Massera, Jorge Videla y Ramón Agosti, principales ejecutores del gobierno de facto  
















  














Documental sobre la dictadura militar. 


miércoles, 30 de septiembre de 2015

Análisis peridístico del Mayo francés 1968



Protesta social



Mayo francés: ¿Bisagra o fracaso en la historia?

El mayo francés fue un movimiento de protesta y  rebelión de índole estudiantil- obrera que se originó en 1968 y tuvo su epicentro en la Facultad de Humanidades de Nanterre. Dicho levantamiento se desarrollo  en un contexto marcado por el malestar que imperaba entre diversos sectores de la clase media  con respecto a diversos esquemas  políticos, económicos y socioculturales que caracterizaban a la sociedad francesa de ese entonces.

Si bien la movilización constituyó un punto de quiebre respecto a los cánones que predominaban en Francia hasta ese momento, sin embargo el Mayo del 68 no logró consolidarse como revolución, de allí que se pudo plantear el interrogante, el Mayo francés ¿Significó un proceso de cambio positivo o un fracaso? A partir del análisis del texto “El mayo francés como anuncio del siglo XXI”, se pudo determinar que los objetivos que se buscaba concretar  tenían que ver con terminar con ciertas costumbres anacrónicas referidas al plano político, económico y social. Algunas de las transformaciones que impulsaron los representantes del movimiento eran por ejemplo la renuncia a los clasismos, la libertad de amar mediante el abandono de prejuicios arcaicos, y promovió un cambio “anticapitalista, antiestatista y democrático”.


Los estudiantes, los obreros y el resto de individuos  que conformaron la masa de más de 10 millones de personas que llevaron a cabo una huelga general durante la semana rabiosa de Mayo del 68 tenían consignas tales como “Seamos realistas, pidamos lo imposible”  o “No queremos un mundo donde la garantía de no morir de hambre se compensa con la garantía de morir de aburrimiento” entre otras tantas que aparecían pintadas en los muros de París, A través de ellas se podía evidenciar el rechazo que la sociedad manifestaba hacia el sistema y las costumbres establecidas.  En relación a dicha rebelión y los cambios que propició, el sociólogo Alain Touraine expresó: “En 1968, entraron problemáticas completamente nuevas en el debate público, relacionadas a las minorías, a la inmigración, a las reivindicaciones regionales, etcétera”. Sin embargo a pesar de las transformaciones que se originaron a partir del mayo francés, el hecho ha suscitado opiniones críticas al respecto.


El filósofo francés Alain Finkielkraut, afirmó que la protesta de mayo del 68 fue “Una pantomima disfrazada de drama” y añadió: “No creo que haya que dar al Mayo del 68 un papel histórico”. Algunas de las causas que dieron lugar a las críticas sobre el impacto del movimiento fue que este no logró consolidarse como una revolución que pudiera sustituir radicalmente el orden político tradicional, así como también el cambio del modelo económico establecido. Sin embargo  la protesta  transformó a la sociedad francesa a nivel social, a través del cambio de pautas de comportamiento e incorporación de valores distintos, lo que hizo que el Mayo francés se haya constituido como una ruptura social de los esquemas tradicionales que sembró los caminos para este siglo.  






































  
 Intento de los oficiales de frenar a los manifestantes.  




Documental titulado "El espíritu de Mayo del 68"











domingo, 27 de septiembre de 2015

Análisis periodístico del 17 de octubre de 1945: Peronismo


Política

17 de octubre: el día que nació Perón. 

El 17 de octubre de 1945 constituyó una fecha clave para el movimiento Peronista, dado que ese día se consolidaron las bases para su nacimiento como partido político, a partir de las movilizaciones que se produjeron en diferentes regiones de país por parte de masas de trabajadores que marcharon para reclamar que el general Perón fuera liberado de su encarcelamiento en la prisión de la Isla Martín García. A partir de estos acontecimientos se pudo plantear ¿Por qué el proletariado apoyó y defendió a Perón?

A partir del análisis del texto de Daniel James, “17 y 18 de octubre de 1945: El peronismo, la protesta de masas y la clase obrera argentina” se pudo determinar que algunos de los factores que contribuyeron a que la clase obrera se convirtiera en el sustento del Peronismo, en tanto movimiento político y social, fueron en primer lugar el hecho de que durante su trabajo dentro de la Secretaría de Trabajo y Previsión, Perón adoptó una postura favorable hacia los trabajadores al resolver algunas de las demandas que estos manifestaban.   

Por otra parte una de las interpretaciones respecto a las causas de las movilizaciones obreras que se llevaron a cabo, fue la que imperó durante las décadas de 1950 y 1960 formulada por Gino Germani y otros quienes plantearon: “el apoyo obrero a Perón en el período de gestación fue un reflejo de la heteronomía de la clase obrera”. Desde esta perspectiva se manifestó que la masa de trabajadores que migraron hacia la ciudad desde las zonas rurales del país respaldó a Perón por la empatía que les producía su figura, por los beneficios que les había otorgado entre otras medidas.

Por otro lado otro motivo por el que la clase obrera apoyó a al peronismo, se pudo determinar, a partir de la postura planteada por una tendencia revisionista del tema que dio cuenta de que el vínculo de Perón con los sindicatos tradicionales constituyó la base de sostén del movimiento.  En relación a esto Juan Carlos Torres expresó que el “éxito y los alcances” que lograron las movilizaciones del 17 de octubre se debieron a la manifestación y la “estructura del sindicalismo organizado”. 

A pesar de las diversas interpretaciones y posturas con respecto a las causas por las que se produjeron las movilizaciones de octubre a favor de Perón, lo que se pudo  precisar es que dichas manifestaciones implicaron un punto de quiebre en la situación que los trabajadores se encontraban hasta el momento y ello se debió a que como expresó Ernesto Sábato, los obreros vieron a Perón como “un líder que había sabido moverlas, había sabido despertar su amor”. 














Trabajadores reunidos en Plaza de Mayo
























Trabajadores dirigiéndose hacia Plaza de Mayo. 



Discurso de Juan Domingo Perón a los trabajadores tras su liberación de prisión